La meditación induce cambios en el cerebro.

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En un estudio sobre meditación se observó que la participación en un programa de meditación MBSR, se asociaba con cambios en la concentración de materia gris en regiones cerebrales implicadas en los procesos de aprendizaje y memoria, regulación emocional, procesamiento autorreferencial, y toma de perspectiva[1].

El investigador que ha contribuido a formalizar el concepto del Mindfulness es Jon Kabat-Zinn. Este científico de la Universidad de Massachusetts dio nombre a su programa de reducción de stress basado en el Mindfulness (MSBR) que ha dado origen a diversos estudios y ha servido para definir la práctica. Ésta consiste en la práctica que se denomina Atención Plena y que deriva de la meditación Vipassana budista. Kabat-Zinn lo define como “atención momento a momento a la experiencia presente, sin hacer juicios y con una actitud de aceptación“.

Realmente la palabra Mindfulness puede inducir a error con su traducción. Podríamos pensar que se refiere a la expresión “Mind Full” que significaría mente llena. Sin embargo es todo lo contrario. La mente en condiciones normales está llena de pensamientos, recuerdos e imágenes que van y viene sin parar, bien del pasado o anticipando una situación futura. Este devenir de ideas por la mente se produce de modo casi automático en la mayoría de las personas,  sin intervención de la  atención del sujeto pensante. Este estado de pensamiento automático hace que no seamos muchas veces conscientes de lo que estamos haciendo. Sirva como ejemplo cuando vamos muchas veces conduciendo de vuelta a casa y de repente llegamos casi sin darnos cuenta de por dónde hemos venido. El problema es que ese devenir de pensamientos atrae nuestra atención, y no nos damos cuenta ni dónde nos encontramos o qué hay a nuestro alrededor.

[1] “Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density”.- Britta K. Hölzel,*,a,b James Carmody,c Mark Vangel,a Christina Congleton,a Sita M. Yerramsetti,a Tim Gard,a,b andSara W. Lazara

 

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